More Merkel

Alemania decide. A diferencia de otros países acá no se limitan las veces que una persona puede llegar a la cancillería, hoy Angela Merkel se hará por cuarta vez con el puesto, empatando así a su mentor Helmut Kohl al finalizar este cuarto mandato. Lo que a muchos molesta cuando un Evo u otros quieren ampliar las presidencias consecutivas, en Alemania no es tema. Merkel vino para quedarse y el electorado le otorgará esa confianza.

En algún momento la canciller llegó a marcar el idioma con un verbo: merkeln. ‘Merkelear’, algo así como no hacer nada o poco, pero seguir avanzando. Así lo hizo, poco, meditado y avanzando.

Alemania es la primera potencia europea, Alemania redujo el desempleo, Alemania goza de libertades que muchos países envidian, en prensa, por ejemplo. Poco de lo que ‘piloteó’ Merkel es brillante, el resultado sí lo es. Para la periferia es la artífice del ‘austericidio’, les encanta a españoles, griegos e italianos buscar la culpa en los demás, su fracaso doméstico no lo ven. El resultado de vivir por encima de sus posibilidades y el colapso de la carta de naipes que ellos mismos armaron es para los responsables del fracaso culpa de Alemania, o sea, de Merkel. No, no lo es. Alemania es lenta, es poco innovadora, es hasta aburrida. El país tiene una infraestructura noventera, un ritmo de vida ochentero y unas visiones del futuro hasta precarias. Acá se inventó el automóvil, pero crece el car-sharing, usar marcas (tan periférico) decrece en favor de ropa usada y la idea de una renta básica universal fascina más que buscar el camino a ser millonario.

Ahora se viene con la AfD un elenco cuasi neonazi al Reichstag berlinés. En realidad, no importa. Serán unos parias en esta democracia tachada de aburrida y tan centrista. Son fruto de la mseria, dicen. ¿Dónde está la miseria? Hay mucha, a la alemana. Y se parece cada vez más a la antesala de una renta básica universal: si tenés dos hijos, vivís en pareja y trabajás casi… sólo casi, sos pelotudo. El subsidio estatal llega a lo mismo que si uno de los padres trabaja en un empleo común. Los nazis de la AfD serán parias, su estrella fugaz es más bien una supernova, muerta cuando la vemos. Diputados zomba. Apenas las mentes periféricas los agrandan.

Alemania es distinta y Merkel es la líder que mejor le pega: austera, arisca y aburrida. Pero eficaz, a su manera. ¡Qué pena con el mundo! Angela Merkel funciona apenas para Alemania, Europa le queda grande y es que Europa piensa diferente. Los enemigos de Merkel seguirán ahí, dentro y fuera del país. Y Alemania, ojalá, seguirá su rumbo. Tambaleante y sin glam. No entiendo como les es posible a los críticos radicales domésticos de odiar tanto al país y de vivir del mismo, pero claro, no son alemanes. Son otra cosa.