Las babas de Woody

… no hay dos sin tres. Segunda de 2016 en la capital latina de la Costa Este, si Trump expulsa a nos negritos NYC queda huérfana. Por cierto, habría que aclarar quién es más americano que otro. Un gordo hdp cuyo abuelo fue quien llegó al país no es nada. Nada americano, pero la tara racista la dejamos para otro post. Mejor me quedo con el ídolo de Sally, Woody, y su tierno concierto en el Carlyle. No sé si era sólo el concierto o también los meseros y el público formaban parte de la performance. Tal vez era un set de una nueva película. En todo caso, pegado a burros rusos y sus putas tristes, entretenido por un mozo torpe y malabarista entró y tocó Woody:

 

Y naturalmente sólo una persona se ganó la foto con Allen: Sally. Y recogió las lengüetas…

Sally and Woody

De resto calle, un barrio chino demasiado original, frío animal, Fluffy’s forever y mucho mucho más. Y un pug peluche que promete.